CASA DEL ROURE
2017-2020
Fotografías / David Zarzoso
Una vivienda que se articula alrededor de dos patios, cálido y fresco, que ordenan los espacios, acompañan la vida y dialogan con el clima mediterráneo durante todo el año.
Al situarse el proyecto en una urbanización en desarrollo, integrado entre multitud de viviendas de nueva construcción sin coherencia de ningún tipo, resultaba complicado encontrar algún punto de partida para el proyecto, más allá de las preferencias de programa del cliente. Especificó su deseo de construir una vivienda en una sola planta con una separación evidente entre la zona de día y la zona de noche.
Éste fue pues el punto de partida, además de dotar a la vivienda de una calidad espacial también en altura. Para ello, se decidió crear un patio inglés que convertía el sótano, además, en una estancia habitable y de calidad, ofreciendo un patio fresco vinculado a éste para los meses de verano.
Otra de las premisas del proyecto fue crear diferentes filtros de privacidad en función del uso de la estancia que protegían. Por este motivo, el primer filtro de privacidad que encontramos al acceder a la vivienda es una piel metálica que, sin impedir el paso del aire o la luz, impide en buena medida las visuales hacia el interior desde el acceso de la misma.
El segundo filtro lo encontramos en el patio central de la vivienda, que articula la zona de día y la zona de noche. Se trata de un filtro totalmente opaco, mucho más másico, que protege la parte más íntima y permite el uso independiente de una zona y otra. Independencia que se ve reforzada también por la disposición de las circulaciones y el esquema general de la vivienda en forma de peine de forma que las dos alas quedan unidas sin interferir entre ellas.